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ENCONTRÁNDOME: He creado este espacio con la finalidad de compartir experiencias,reflexiones y conocimientos respecto a los temas que nos hacen encontrarnos y conocernos mejor como personas,así como nuestra capacidad para formar y ayudar a los demás.

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sábado, 6 de abril de 2013

ASÍ SOY Y QUÉ



¿Por qué reaccioné de esa manera? ¿Por qué no contuve esa reacción que hizo daño?  ¿Por qué exploto de esta manera a la mínima provocación? Son preguntas que nos hacemos después de que hemos reaccionado de manera agresiva o a la defensiva y que hemos lastimado a una persona que apreciamos o  queremos. El ser humano tiene una tendencia a no reconocer sus fallas y culpar a los demás; expresiones tales como yo no tengo la culpa, tú empezaste, es que tú me hiciste enojar, siempre haces lo mismo, no me gusta que seas así, si tú no fueras de esa manera yo no reaccionaría mal, son los clásicos reclamos al otro para justificar nuestras acciones. 

Si no aprendemos a conocernos mejor y buscar cambiar nuestras actitudes y comportamientos, nos sumergiremos en un circulo vicioso que poco a poco deteriorará nuestras relaciones interpersonales, ya sean con nuestras amistades, con nuestros compañeros de trabajo, nuestros familiares y sobre todo con nuestra pareja e hijos. Debemos dejar de culpar a los demás de las cosas negativas que nos suceden y detenernos a pensar por un momento sobre la responsabilidad de nuestros propios actos.

No es fácil reconocer errores y aceptar que nos equivocamos o que actuamos mal, no es fácil cambiar las conductas, palabras, gestos, expresiones, actitudes, vicios, reacciones que hemos venido arrastrando a lo largo de nuestra vida; pensamos que si aceptamos un error y reconocemos un actuar inconveniente, perderemos autoridad, respeto, poder y daremos una señal de debilidad. Pero es todo lo contrario, sería una señal de madurez, de sabiduría, de humildad y de amor. Tenemos derecho a equivocarnos, a molestarnos, a enojarnos, a no siempre poder tomar las mejores decisiones, a comunicar lo que sentimos y lo que no nos gusta de manera asertiva, es de humanos el no ser perfectos, pero a lo que no tenemos derecho es a culpar a los demás, a lastimar, a gritar y hacer sentir mal a los demás y a ofender.

Hay casos de personas que prefieren decir, ¿Así soy y qué? Ya me conocías de esta manera antes, así que te aguantas, no puedo cambiar, no voy a cambiar, cambia tú primero; esta es una resignación fatalista, pesimista de alguien que se ha dejado vencer por sí mismo, de alguien que ha dejado caer su autoestima dejando salir lo peor de sí ante cualquier situación, conflicto y dificultad de la vida. No debemos renunciar a cambiar, pero sí debemos renunciar a la necesidad de tener siempre la razón, renunciar a tratar de controlar todo, renunciar a manipular e interferir en las decisiones de los demás y a estar juzgando a los demás.

Ciertamente nacimos con un TEMPERAMENTO, vinculado estrechamente a lo biológico, es decir, a la carga genética  heredada por nuestros padres, y que condiciona de cierto modo la forma en que reaccionamos al ambiente, éste se encuentra íntimamente relacionado con nuestra conducta, sin embargo, no somos nuestra conductas, el temperamento no nos define, ni nos determina, podemos cambiar, no estoy determinado por mi biología o genética, no soy mis reacciones viscerales. Alguien puede decir “Es que siempre he sido muy corajudo, mi temperamento es colérico, por tanto eso no lo puedo cambiar” ¿El temperamento influye? Si, es una realidad pero NO ME DETERMINA. 

Nuestra personalidad no esta conformada solamente por el temperamento, sino también por el CARÁCTER, entendido como el conjunto de hábitos de comportamiento que hemos ido adquiriendo durante nuestra vida, condicionados por el aprendizaje, el cual es absolutamente cambiable y modificable. 

Si somos capaces de cambiar nuestros hábitos alimenticios en búsqueda de bienestar, salud  y peso ideal, también podemos modelar nuestro CARÁCTER cambiando comportamientos, aprendiendo de nuestros errores, venciendo el hábito de señalar los errores de los demás, asumiendo nuestra responsabilidad con madurez, sinceridad y humildad, a fin de alcanzar un desarrollo y crecimiento personal que nos permita mantener relaciones humanas estables y duraderas.

“Si quieres cambiar al mundo cámbiate a ti mismo”
(Mahatma Gandhi)

3 comentarios:

  1. Excelente tema el de hoy en tu blog amigo Will!. Puedo opinar la conducta es el resultado de un maraño de factores entre los que se pueden mencionar la tendencia por herencia genética, los principios aprendidos desde la gestación hasta este preciso momento, pero sobre todo a las facultades volitivas de la persona. En las últimas décadas se hacen estudios sobre la inteligencia emocional y se ha comprobado que las personas que pueden ser conscientes de sus impulsos conductuales, han desarrollado una fuerza volitiva que les permiten tener ventajas sobre los demás en conseguir lo que desean por el mejor camino.
    Es indudable que el autoconocimiento es básico para tener esa revelación de nuestros desequilibrios internos y de nuestras virtudes también, así que tenemos por delante un camino sinuoso para autodescubrirnos y saber que no debemos de temer quedar vulnerables ante quienes nos rodean.., como lo mencionas, es un acto de amor y realización. Dejo una frase que me gusta mucho acerca del tema: Quien se conquista a sí mismo, es mas fuerte que quien conquista el mundo entero. También este link que me gustó mucho y que puede ayudar un poco mas con el concepto "volitivo". http://definicion.de/volitivo/

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  2. Muy buena frase mi es estimado Jesús, resume muy bien las ideas, quien se conquista a sí mismo tiene la mitad del camino recorrido. Gracias por tus comentarios.

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  3. Muy cierto y bien dicho Will. Gracias por compartir y hacernos reflexionar en cosas tan simples pero con mucho impacto en nuestras vidas.

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